Leo en Marketing Directo un interesante artículo que me gustaría comentaros.
Todos tenemos claro que tener un mayor conocimiento de los clientes es una de las aspiraciones de cualquier compañía. Si se sabe lo que el cliente quiere, puede mejorarse el producto o servicio, lo cual trae beneficios para ambas partes. Muchas campañas son creadas a partir de investigaciones basadas en encuestas o grupos muestra.
Los consumidores pueden utilizar el producto de forma muy diferente a la esperada por el anunciante. A pesar de la inversión que hacen las compañías en investigación, la falta de contacto directo con el consumidor puede hacerles perder el punto de vista más importante. Por eso, en lugar de investigaciones a gran escala, una gran mayoría de dirigentes de empresa consideran que la mejor forma de investigar y aprender es escuchando.
Una propuesta para ello es redirigir algunas de las llamadas de los clientes de los call centers a las oficinas directas. De esta forma, los encargados de desarrollar los productos serán los que escuchen de viva voz las necesidades de los consumidores.

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