A lo largo de todo este tiempo, me voy dando cuenta de varias cosas en el mundo empresarial. En el apartado de las ideas de negocio, voy constatando un hecho: la importancia de la idea en un negocio es muy relativa.
Muchos emprendedores se atascan buscando la idea brillante y no llegan a crear la empresa por eso. Sin embargo, ahora creo que no es alto tan importante. Hay muchas oportunidades de mercado ahí fuera que no requieren de una idea de negocio novedosa. Como he oído ya varias veces, sacar adelante una empresa es 20% inspiración (la idea), 80% transpiración (el trabajo día a día).
No os obsesionéis con la idea. No es tan importante como creéis. Trabajando duro, se puede hacer rentable casi cualquier negocio, siempre que sea razonable.

Deja un comentario